jueves, 3 de junio de 2010

Opinión: Rescate. Trabajamos o Jugamos?

Desde hace mucho tiempo queríamos en el GOER abordar esta temática (controversial sin dudas…), la cual se ha presentado en varios cursos, seminarios y prácticas en las cuales hemos participado a lo largo de casi una década desde los comienzos de nuestro grupo. Quizás lo más preocupante no sea tanto que este tipo de situaciones (casi ¨circenses¨) se den en este tipo de eventos mencionados sinó en la vida real durante misiones de rescate donde la vida de una o varias personas está en juego.

En qué tipo de misiones de rescate podemos emplear todo el tiempo del mundo en rescatar a una víctima? Hasta donde sabemos y tenemos experiencia, en ninguna… Hasta una misión de búsqueda y recuperación (victimas sin vida) requiere de un tiempo específico. Muchos dirán, -¨Pero si la víctima ya está muerta, porque apurarse?¨-. Pues sí, es verdad y sin dudas podemos darnos el lujo de planear más quirúrgicamente nuestra misión y los pasos a seguir sin el apuro, el stress y el nerviosismo que se sucede en una salida de emergencia. Sin embargo, hasta este tipo de misiones requieren de un tiempo específico ya que factores climáticos, políticos, legales o naturales pueden transformar en pocas horas (incluso minutos) a una misión en un verdadero infierno terrenal.

Basándonos en todo esto es donde realmente no es preocupante y alarmante el incremento de ciertas prácticas durante misiones reales, a enumerar:

1. Excesivo despliegue de materiales y recursos humanos durante una misión.
2. Inclusión e inserción de personal poco calificado en la escena.
3. Falta de liderazgo, comando y control durante una misión.


1. Durante una práctica o durante un curso es muy común que los instructores enseñen una técnica determinada de diversas maneras. Esto es ideal, no solo para lograr que el cursante entienda la misma y pueda según la situación realizar determinada maniobra de la forma más práctica y correcta según el caso; sinó también para que el mismo comprenda la utilización de varios sistemas y aparatos que se utilicen para esa maniobra en particular.

Como siempre pregonamos aquí en el blog, la utilización de sistemas redundantes es obligatoria en cualquier misión de rescate siempre y cuando los materiales, el tiempo y el cuadro de situación lo ameriten. Sin embargo, hemos visto en muchas practicas, simulacros y peor, en misiones reales; el despliegue excesivo e innecesario de materiales con la consecuente pérdida de tiempo y sobre todo la posibilidad perdida, extravío y robo de los mismos, además de la posible confusión en la elección del material y en la forma en que éste ha sido desplegado.

Por ejemplo, bien sabemos que las normas NFPA quizás sean las más engorrosas a la hora de operar con cuerdas, ya que no solo exigen redundancia, sino también multiplicidad a la hora de montar ciertos sistemas. No por ello son más seguras que otras normativas internacionales, ya que en un escenario de rescate de altura, tener 4 o 6 cuerdas y 3 o 4 anclajes para tan solo izar o descender una camilla, puede crear per se, una confusión en un grupo poco instruido o con un bajo número de operadores. Es por ello que muchas veces realizar una maniobra de la manera más simple, resulta ser a veces la forma más segura. Esta problemática la hemos observado en los EEUU particularmente cada vez más, donde muchos equipos de rescate de montaña están utilizando normas mixtas y volviendo a las raíces, utilizando sistemas lo más simplificados posibles y visualmente simples para una eficaz identificación del caso, en vez de sistemas modernos, pesados, sofisticados y sobre todo múltiples.

Otro tema es el exceso muchas veces de personal en el área de trabajo. Existen estándares internacionalmente aceptados y bien fundamentados, sobre la cantidad de operadores necesarios para ser utilizados en distintas maniobras de rescate. Si tenemos la gran suerte de contar con personal de más, debemos aprovechar esto para logar una mejora en otras tareas donde éstos no interfieran con la misión y ayuden de forma más efectiva en el desarrollo de la misma. Ej: perímetro, limpieza y orden del parque de material, preparación del comando de incidentes, manejo de prensa, vehículos, iluminación, logística, etc. Esto se observa común y particularmente en los bomberos, los cuales suelen contar a veces con bastante personal y a la hora de operar, todos desean colaborar o ser incluídos dentro de las tareas específicas en las que solo el personal extremamente calificado debe trabajar.

2. Muy ligado con el párrafo anterior, muchas veces las ansias de poner en práctica lo aprendido, la voluntad de ayuda y la adrenalina típica que todo rescatista experimenta al ser sometido a la presión de una misión, suelen ser actos absolutamente poco profesionales y riesgosos para el grupo y el éxito de una misión.

Salvo en casos donde los recursos humanos sean escasos o bien, no contemos con el personal capacitado para una misión específica, nunca debemos llevar en una misión o emplazar directamente en el escenario de emergencia a civiles y/o personal propio o de otras fuerzas que no se encuentren capacitados para el caso y sobre todo que no hayan entrenado previamente con nuestro grupo, ya que seguramente, él/ellos desconocerán el modus operandi de nuestra unidad, el equipamiento, la nomenclatura y vocabulario y las maniobras con las que nuestro grupo está familiarizado. Esto puede ser extremadamente peligroso y agregará un plus de riesgo a su misión.

Quien debe descender o insertarse primero en un rescate?

Un tema poco tratado en muchos foros internacionales y poco normalizado en operaciones de rescate técnico vertical, es el de cómo mantener un protocolo de operaciones eficaz ante una misión de rescate de altura en distintos escenarios, para saber quién debe operar o nó en el terreno.

En este caso nos encontramos (muy a menudo…) con equipos de rescate que poseen dentro de sus filas a verdaderos ¨Rambo¨ los cuales a veces de buena fé o por inconsciencia total, desean ser los primeros en descender, ascender o intervenir ante una emergencia. Nosotros en lo posible siempre recomendamos directamente deshacerse de este tipo de personajes ya que por más buena voluntad que posean, por lo general , todos están unidos por un factor mismo: Indisciplina, búsqueda de protagonismo, falta de trabajo en equipo e inconsciencia. Con ese coctel de ineptitudes sin duda usted agregará un factor de riesgo a su misión.

La realidad es que debemos siempre emplear nuestro criterio, entrenamiento y conocimiento del currículo de nuestro personal para insertar al operador más idóneo en la materia. Hemos visto en accidentes de montaña, como descendían hasta 2 operadores hasta una víctima politraumatizada y luego recién enviaban al elemento medico hasta ella. Esto es muy común y debemos nuevamente tener criterio y prever cuales son las necesidades reales de la víctima y las exigencias del terreno antes de emplazar a cualquier operador.

3. Todo equipo de rescate debe contar no solo con un líder, sinó también por un sistema jerárquico dentro del mismo. No todos los operadores están técnicamente o físicamente capacitados para hacer todo y aun si esto fuese así, no es correcto (contando con todo el personal necesario), que todos hagan ¨todo¨.

El líder sin dudas debe ser designado no solo por sus capacidades de liderazgo, sino por su experiencia y currículo.

Aquí también sucede otro factor en cual el GOER ha sido pionero en Latinoamérica y modelo a seguir en este concepto: Que sucede si al arribar a un escenario, nuestro comandante carece de la experiencia o entrenamiento necesario para una misión específica y tenemos dentro de nuestro grupo a un miembro de menor jerarquía, pero más especializado en las necesidades de esta misión? La respuesta (por más de que a muchos ¨Lideres¨ les moleste), es que ese operador debe colocarse junto al comandante y tomar el control total de la misión por tratarse de un idóneo.

En el rescate, el juego de los egos debe ser desterrado y un verdadero líder debe justamente liderar y como parte de su rol, debe saber asumir éxitos y derrotas por igual, pero también debe ser un eximio administrador de los recursos con los que cuenta; entre ellos, los recursos humanos en pos del éxito de la misión.

Conclusión: Se puede escribir mucho sobre estos temas, pero lo importante es tener básicamente en cuenta esta problemática y abordarla desde un punto de vista netamente profesional. Si bien nos referimos exclusivamente en este articulo a temas de rescate de altura; bien estos conceptos pueden ser aplicados a otras especialidades del rescate.

A todos nos gusta jugar al rescate ya que además de las pasiones que esta actividad despierta en el corazón de todos los rescatistas; por lo general, las filas que integran a estas unidades suelen tener miembros que además de poseer una fuerte vocación de servicio, valor y gran convicción por su trabajo, se encuentran en la eterna búsqueda de la superación personal, el conocimiento y el enfrentamiento con la muerte, además del ego personal y la realización profesional como tal; pero aún así no podemos ¨jugar¨ al rescate en absolutamente ninguna situación. El juego debe ser limitado a las practicas y entrenamientos. En la vida real, en una misión, debemos ser consientes de la responsabilidad a la cual nos enfrentamos y estar a la altura de las circunstancias.

Inst. Facundo García
Capitán / Comité Directivo
GOER

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miércoles, 2 de junio de 2010

Test: Cuánto resiste una anilla ventral y cuándo retirar un arnés?

El test presentado a continuación fue originalmente realizado hace algunos años por la empresa americana Black Diamond y luego publicado en su página web, luego de la muerte accidental de Todd Skinner en el parque nacional Yosemite en California, EEUU; cuando la anilla ventral de su arnés deportivo se rompió inesperadamente.

Creo que la resistencia de las anillas ventrales es un tema relevante incluso al día de hoy y quería traerlo nuevamente a la atención pública, especialmente a causa de que todavía recibo e-mails de diferentes personas consultándome y queriendo saber sobre todo, cuando debería retirar de servicio un arnés y cuál es la resistencia real de una anilla ventral. Aquí debajo hago lo mejor posible para responder algunas de esas preguntas, aunque en realidad en algunos casos solo presento las preguntas más interesantes, al mismo tiempo que brindo información extraoficial, incompleta y experimental que mi laboratorio de control de calidad y yo testeamos.


Cuán fuerte es la anilla ventral de un arnés de escalada?
De las instrucciones incluidas en los arneses deportivos Black Diamond (BD):
La anilla ventral de un arnés deportivo BD puede soportar 15kN (3372lbs.) de fuerza.

Requerimientos CEN:
El test requerido por la CE es un poco difícil de describir, pero básicamente la anilla ventral debe soportar 15.000 newtons (N) por un período de 3 minutos. (1Kg-fuerza equivale 9,80665 Newtons) .

Información actual del test de Black Diamond:
A pesar de que nuestro test simultáneo en la cadena de producción es de 15 KN, a menudo vemos anillas ventrales testeadas hasta más allá de los 26.700N, con un promedio histórico de más de 22.250N.


**Nota: He testeado varias anillas ventrales de otros fabricantes y todas se encuentran en el mismo rango aproximado de resistencia.

Cuál es la vida útil de un arnés?
Nuevamente, extraído de las instrucciones incluidas en los arneses Black Diamond:

CUIDADO Y MANUTENCION
  • Lave su arnés en agua tibia y con un ciclo de lavado para prendas sensibles. Use jabón neutro, NO use lavandina. Siempre que su arnés se moje, suspéndalo y déjelo secar lejos de la luz solar antes de guardarlo.
  • Los arneses NO deben entrar en contacto con materiales corrosivos como ácido de baterías, solventes, nafta, cloro o lavandina.
  • No permita que su arnés se vea expuesto a temperaturas superiores a 60ºC o inferiores a -62ºC.
  • NO cosa, repare, queme hilos sueltos, o lave las cintas con lavandina. NO modifique su arnés de ninguna forma.

ALMACENAMIENTO Y TRANSPORTE

  • Nunca guarde su arnés mojado o húmedo.
  • Guarde su equipo en un ambiente limpio y seco, fuera de la luz solar y lejos de fuentes de calor.
  • Mantenga los arneses y otros materiales cosidos lejos de roedores y mascotas.
  • El nylon en su arnés se debilitará con el paso del tiempo si no es guardado apropiadamente y éste no se encuentra libre de hongos, lejos de la luz solar (UV), temperaturas extremas u otros agentes dañinos.
  • Cuando su arnés no esté en uso o cuando esté transportándolo, protéjalo igualmente con una funda de los elementos.
  • Con un uso normal y un correcto mantenimiento, la vida útil de su arnés es de aproximadamente 3 años; Esta puede ser mayor o menor dependiendo de las condiciones de su uso y la frecuencia con la que se utilice el mismo.

Factores que reducen la vida útil:

  • Caídas.
  • Abrasiones, cortes, desgastes.
  • Calor.
  • Luz solar.
  • Corrosivos.

INSPECCION Y DESCARTE
Inspeccione su arnés en busca de signos de daño y desgaste antes y después de cada uso. Es de vital importancia que su arnés esté en buenas condiciones. Un arnés dañado debe ser descartado inmediatamente.
Descarte un arnés inmediatamente si:

  • Hay cualquier tipo de desgarro o agujero en las cintas.
  • Las cintas están quemadas o derretidas.
  • Hay alguna fibra desgarrada, o abrasión severa en las cintas.
  • Alguna de las costuras lineales muestra signos de desgaste.
  • Alguna de las hebillas metálicas está fracturada, corroída, oxidada, o simplemente está dañada y/o deformada de cualquier forma.
  • Las cintas están descoloridas por exposición a la luz UV.
  • Si un arnés se vé involucrado en una caída de factor, aunque no esté dañado de forma evidente, podría ser igualmente necesario retirarlo de forma permanente. Si usted tiene cualquier duda con respecto a la confiabilidad de su arnés, descártelo inmediatamente y reemplácelo por uno nuevo.

Siempre que retire o descarte un elemento de su equipo, destrúyalo para prevenir un futuro uso.

**Nota: La mayoría del equipo de escalada de otros fabricantes tiene advertencias, instrucciones y fechas de vencimiento similares a los productos Black Diamond.

Que podría haberle ocurrido a la anilla ventral de Todd?

La primera vez que escuché acerca de este accidente / incidente, estaba pensando en la posibilidad que no hubiera conectado realmente el ocho a la anilla ventral. Quizás estaba cansado, con toneladas de equipo, cuerdas, etc. a cuestas sobre él y cuando conectó su GriGri al arnés, simplemente erró con el mosquetón su anilla ventral y se presentó para el rappel. No podía creer que su anilla ventral se hubiera roto, porque como mencioné en el reporte de ruptura de cuerdas, soy un firme creyente de la frase “Las anillas ventrales simplemente no se rompen”. Tiene que haber habido factores externos que se involucraron en la situación; preguntas sin responder, como por ejemplo: Podría haber estado la anilla ventral de Todd TAN desgastada que colapsó solo con su peso corporal?

  • Podría haber sido afectada por ácidos?
  • Podría haber sido afectada por algún otro químico (lavandina, DEET) que causó su debilidad?
  • Podría haber estado tan gastada, afectada por el sol, o podrida, etc., que falló en soportar su peso corporal?
  • Podría haber sido afectada por algún otro factor externo que causo su colapso durante el rappel?

Información extra-oficial, incompleta, para la curiosidad.

Para satisfacer mi propia curiosidad, decidí testear varias anillas ventrales con diferentes niveles de desgaste: con cortes de hasta un 50%, de hasta 80% y cercanos a un 90%. También, con dos líneas de costura cortadas, todas las líneas de costura profundamente desgastadas en una superficie abrasiva y finalmente, la cinta en sí profundamente desgastada en una superficie abrasiva. De ninguna forma estos experimentos están completos o son concluyentes, ya que hay numerosas variables que no fueron, pero podrían ser contempladas; Por ejemplo: la construcción de la anilla ventral (2 líneas de costura vs. 4, o una capa protectora no-estructural sobre las mismas), el material utilizado (nylon vs. poliéster), el nivel de degradación por UV, factores ambientales, el desgaste previo, etc., etc.

Básicamente, los resultados mostraron lo que yo esperaba. Las anillas ventrales son robustas; realmente robustas. Para que una de ellas colapsara con el peso corporal de un individuo promedio o incluso con los pequeños impactos dinámicos que podrían producirse durante un rappel, la anilla ventral tendría que estar TAN desgastada, que parece ser muy improbable.

Debajo hay algunas fotos de las diferentes anillas ventrales testeadas (antes de que fueran traccionadas hasta su colapso) y sus resistencias obtenidas hasta el punto de corte / colapso:

Corte 50% - Un solo lado: 15.486N Corte 75% - Ambos lados: 12.985,1N
Corte 90% - Un solo lado: 3.467,65N

2 de 4 líneas de costura cortadas: 17.666,5N

Todas las líneas de costura (4) severamente desgastadas contra una superficie abrasiva: 23.496N

Cinta en sí severamente desgastada contra una superficie abrasiva: 21.382,5N

Todas las líneas de costura (2) severamente desgastadas contra una superficie abrasiva: 23.754,1N
Todas las líneas de costura (4) severamente desgastadas contra una superficie abrasiva 33.059,05N
Unas Ultimas Palabras
Será este incidente la causa de que cada escalador comience a utilizar dos anillas ventrales ó atar una cinta de respaldo en su arnés actual ó incluso descartar su arnés por completo y comprar uno nuevo de forma inmediata al mínimo signo de desgaste de la anilla? No debería ocurrir así. Fabricantes de reputación comprobada ofrecen en el mercado robustos y sólidos arneses, sin olvidar que hay aspectos negativos acerca de la utilización de dos anillas ventrales al mismo tiempo en algunas situaciones (como su colocación simultánea con mosquetones de carga tri-axial, etc.)

Los arneses y las anillas ventrales en particular, son super-resistentes; Sin embargo, no podemos olvidar que el equipo sufre mucho los desgastes. Cada escalador es responsable de conocer la historia de su equipo y actuar de forma acorde. Cuando la gente me pregunta acerca de equipo desgastado o que sufrió caídas de altura, o ha sufrido un evento particularmente extraño, siempre debo jugar el papel conservador de “Si hay dudas, es momento de retirarlo”, porque la última cosa en la cual uno quiere pensar cuando está a 8mts. por encima del último empotrador, es: “ Dios, me pregunto si ese es el mosquetón que deje caer la ultima vez…..”, o “Espero que mi arnés esté en condiciones para soportar esta caída de factor que voy a sufrir….”. No vale la pena tener que preocuparse. La mayoría de las veces y de forma personal, ya tengo suficientes dificultades preocupándome en tratar de no caer….

Escalen con seguridad,
Kolin Powick

Fuente: Kolin Powick (KP) es un ingeniero mecánico originario de Calgary, AB - Canadá. El posee casi 20 años de experiencia en el campo de la ingeniería y ah sido director global de control de calidad de la empresa Black Diamond desde el año 2002. Kolin siempre ha excedido los limites de test de todos los productos Black Diamond desde sus prototipos hasta la fase final de producción, empleando sistemas aleatorios de testeo (Three Sigma).

Nota del GOER: La muerte de Todd Skiner ha producido un golpe duro en el mundo de la escalada en roca. Todd, además de pertenecer a la elite de escaladores mundiales, contaba con más de 20 años de experiencia en la materia. El reporte final de este accidente concluyó en que su anilla ventral estaba severamente desgastada en toda su estructura, teniendo altísimos niveles de abrasión sobre toda la misma, no sólo en las costuras, sino en uno de sus extremos en particular. Amigos y familiares concordaron que este daño era visiblemente reconocible y el escalador ya había comprado un arnés nuevo, el cual estaba siendo entregado por correo durante la semana donde se produjo el accidente.
Cabe destacar que existen muchos más factores afectados a la manutención del material de escalada y rescate, sin embargo este reporte toca los puntos más destacados a tener en cuenta.

Luego de más una década analizando casos similares no solo a nivel internacional, sino también a nivel nacional y basándonos en crónicas de escaladores y los reportes de IKAR/MRA durante los últimos 14 años; hemos concluido que este tipo de accidentes totalmente evitables, constituyen el 1% de las causas de accidentes en montaña producidos por ¨falla de material¨, los cuales evidentemente, deberían incluirse en el porcentaje de ¨falla humana¨ y no precisamente en las de material. Es precisamente en el ambiente de la escalada en roca y deportiva, donde hemos notado una negligencia enorme por parte de los escaladores al no reconocer ¨cuando¨ un material debe ser descartado definitivamente. Una vez más y como siempre, recomendamos fuertemente a todo instructor de escalada y/o rescate, dedicar especialmente una sección de su instrucción a temas de materiales, mantenimiento y resistencia de equipamientos. La mejor manera de salvar una vida en este caso, es a través de la educación y concientización sobre estos temas.

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sábado, 22 de mayo de 2010

Tecnología: Nuevo detector de RECCO para avalanchas

Los detectores RECCO son utilizados por equipos de rescate para localizar a individuos equipados con reflectores de la misma marca. El nuevo detector R9, además de detectar a estos reflectores, viene con la novedad de también poder localizar bajo la frecuencia estándar de 457kHz, a cualquier tipo de sistemas ARVA para avalanchas.

Aunque el detector RECCO no está pensado para llevarlo consigo como usuario individual (como sí sucede con los sistemas ARVA) éste en manos de rescatistas calificados, constituye una herramienta muy eficiente para localizar víctimas sepultadas por una avalancha que lleven consigo un reflector RECCO.

Los detectores, los cuales deben ser posicionados convenientemente en lugares de montaña, tales como centros de esquí; deben ser operados por patrullas de esquí, grupos de rescate de montaña, helicópteros o fuerzas de seguridad o bomberos que sirvan como unidad de rescate.

Este nuevo detector a evolucionado significativamente de tal manera que actualmente posee un peso de tan solo 950grs., esto lo convierte en un sistema muy liviano y portátil que puede ser fácilmente operado aún en condiciones extremas no solo a nivel climático, sino también del terreno. Su utilización es tan simple, que éste incluye un switch de encendido/apagado y un regulador de potencia y sensibilidad. Esta unidad puede ser utilizada durante 2 horas en máxima potencia hasta agotar su batería y ser recargada.


El rango de alcance del detector es un complejo calculo de muchas variables, incluido el nivel de humedad contenido en la nieve, la dirección de la avalancha y la orientación del reflector RECCO en relación al detector. El máximo alcance del detector es de 200mts. desde el aire y 20mts. a través de la nieve.

Los equipos de rescate pueden buscar y localizar víctimas sea a pie, en esquíes o en helicóptero. Buscar con helicópteros, ha sido uno de los usos más comunes del detector RECCO, dado su gran rango operacional desde el aire. En esta ocasión, el piloto puede recibir directamente en sus audífonos la señal del detector permitiendo así una rápida respuesta del mismo y así direccionarlo hacia el cono de búsqueda, acelerando el proceso del trabajo del equipo en tierra. El R9 no requiere de ningún aparato externo y se transporta fácilmente, lo cual lo hace ideal para operaciones helitransportadas.

Una de las ventajas principales de este detector, es que no interfiere con los transceptores ARVA, sondas electrónicas tipo iProbes ni produce ondas nocivas o audibles a los perros de búsqueda. Como el sistema es extremadamente sensible, sí es necesario que toda persona en el escenario de rescate, apague sus radios, celulares y ARVAS en un rango de corta distancia al reflector, ya que algunas veces, éstos pueden causar una interferencia en el detector RECCO dada su extrema sensibilidad. Esto debe hacerse para maximizar la efectividad del sistema ya que el detector puede tomar a estos equipos electrónicos como una señal débil, pero definitivamente errónea a los objetivos de la patrulla de búsqueda.

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jueves, 20 de mayo de 2010

Tech Tip: Utilización de un ¨Ocho¨ como placa de aseguramiento

Pocos conocen la utilización de una figura de descenso ¨Ocho¨ como placa de aseguramiento. Esto es posible, ya que algunas empresas que fabrican estos aparatos, han diseñado el axis pequeño (oreja pequeña) del mismo de tal manera que éste pueda trabajar como una placa de aseguramiento.

Dependiendo siempre del modelo; algunos ochos pueden trabajar desde con una sola cuerda, hasta con dos cuerdas al mismo tiempo. Es importante siempre chequear con el fabricante esta posibilidad y no verse tentando a testear uno mismo si su ocho posee esta opción.

Por lo general, los ochos que tienen esta característica suelen tener el axis menor en forma de media luna, oval o hexagonal. Esto podría ser el indicativo de que el mismo puede ser utilizado o no como placa de aseguramiento. Jamás utilice el gran axis (oreja grande) del ocho para realizar esta maniobra.

Un dato importante es que para lograr un mayor grado de fricción y frenado del ocho, usándolo como placa; es necesario en algunos modelos de ocho, rotar el mosquetón HMS o ¨Perita¨ para que el axis menor de este penetre levemente en el axis menor del ocho, obteniendo así más poder de fricción.
Black Diamond, Mammut, Petzl, Stubai, CMI y SMC son algunas de las reconocidas marcas mundiales que poseen figuras ¨Ocho¨ con esta cualidad, la cual convierte a un simple ocho de rappel en una herramienta más polivalente.

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miércoles, 19 de mayo de 2010

Técnica: Anclajes súper resistentes con poleas Kootenay

A la hora de realizar una maniobra con cuerdas siempre se debe tener en claro diferentes pautas de seguridad. La integridad del punto de anclaje, el ángulo de fuga, la carga a utilizar, los materiales, el descuelgue, etc., son solo algunos de los puntos más importantes que repasamos al emplazar un sistema determinado.

En algunas maniobras especificas, nuestros puntos de anclaje sufren sustancialmente más que en otro tipo de maniobras convencionales. Este caso queda bien ejemplificado al confeccionar por ejemplo una tirolesa.

Muchos operadores desconocen la carga útil y la carga de rotura de las cuerdas con las que operan; pero peor aún, desconocen el hecho de que los nudos que realizamos en ellas, generan internamente presiones, tensiones y torsiones que hacen que esta parte de la cuerda sea la que más sufre. Por lo general, si no hay un deterioro de la cuerda a través del alma o su funda ó bien no hay un rozamiento de ella contra un borde, filo u otra cuerda durante una maniobra; éstas no suelen cortarse aún en las situaciones más difíciles. Sin embargo más del 78% de los casos de estudio a nivel mundial, arrojaron que las cuerdas sufren sustancialmente en un porcentaje mayor en la zona de los nudos por los factores anteriormente citados. Es por ello que la UIAA recomienda un listado de nudos específicos para maniobras con cuerdas, ya que estos han sido evaluados y han demostrado no solo ser más difíciles de auto-deshacerse, sino también que generan presiones internas mucho menores, alargando la vida útil de la cuerda y evitando que ésta se deteriore o se corte ante un impacto dinámico o peso extremo.

Uno de los casos más famosos de las últimas décadas, fue el del escalador extremo Dan Osman, quien al intentar romper su propio record mundial de ¨Puenting¨ o péndulo extremo (304.8mts.) en 1998, perdió la vida al cortarse una de sus cuerdas en el nudo en la zona próxima al anclaje, al recibir varios impactos de importancia durante esa dura prueba. En este como en otros casos documentados de accidentología de montaña, la cuerda literalmente ¨explotó¨ en la zona del nudo ya que las presiones generadas y la fricción, literalmente ¨derritieron¨ parte de la funda y luego por el sometimiento a una fuerza tensil, ésta se cortó de forma súbita generando un sonido similar al de una explosión.

Al hablar de cuerdas, podemos dar el ejemplo de una semiestática de tipo A de 11mm., la cual posee una carga de rotura nominal de alrededor de 30kN. (La referencia mínima según norma EN 1891 es de 22kN.); sin embargo al realizar un nudo ¨ocho¨, la resistencia de la cuerda baja a 20kN. justamente por los factores anteriormente citados.


Ahora, como podemos generar una fuerza de impacto tal que ponga en peligro la integridad de una cuerda? Simplemente al imprimirle un impacto accidental en el caso de las cuerdas estáticas o semiestáticas, o bien excediendo la fuerza de choque de una cuerda dinámica a través de una o varias caídas de factor; pero a su vez existe una maniobra muy practicada en rescate y que somete a las cuerdas a una fuerza extrema: La tirolesa.

Tal cual como sucede con un triangulo de fuerza; el ángulo de incidencia al someter un tirolesa bajo la carga de una camilla, sumado al peso de la víctima y el rescatista; generan ángulos peligrosos que someten al punto de anclaje a grandes fuerzas. Aquí no es solo vital la redundancia y la confección adecuada del sistema de poleas que rodará por ésta, sinó también el cálculo de la carga y la distancia de la cuerda desplegada entre cada punto distante de anclaje, para poder calcular el ángulo de incidencia que generará esta maniobra.

Para poder obtener un punto de anclaje más confiable en estos casos, existe la posibilidad de hacer una maniobra que puede retener la fuerza estructural original de la cuerda y reducir los peligros generados por los nudos en casos de presiones extremas.

Con cualquier polea del tipo ¨Kootenay¨ o ¨Knot-passing¨ (Pasadoras de nudos), podemos bloquear la polea con los pernos (generalmente provistos por los fabricantes de éstas), circular la polea 3 veces con la cuerda y luego rematarla con un nudo ¨ocho¨ o ¨nueve¨ al punto de anclaje (Ver figura a continuación).

Esta maniobra, expande la superficie de contacto de la cuerda sobre la polea, evitando que se generen puntos de presión reducidos dentro del nudo de remate y esparciendo la presión en forma pareja a lo largo de los 3 giros de la cuerda por la polea (en forma de amarre circular). En este caso, podremos mantener la resistencia máxima de rotura que la cuerda nos pueda dar y tener un punto de anclaje altamente resistente y más confiable.


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ATENCION: El peligro de los asbestos en estructuras colapsadas

Qué es el asbesto?

El asbesto, también llamado amianto, es un conocido mineral cuya composición química consiste en silicatos de doble cadena. Se encuentra presente en la naturaleza en forma de finas hebras que pueden ser industrialmente trenzadas, gracias a su flexibilidad, para aumentar su resistencia. Como la mayoría de los silicatos, tiene una excelente resistencia a las altas temperaturas y básicamente pueden encontrarse dos tipos de fibras dependiendo de la variedad específica de mineral con el cual estemos tratando: fibras largas y enruladas (con forma de resortes), o cortas y rectas (con una forma similar a las agujas). Casi todas las fibras de amianto tienen una excepcional resistencia a ácidos, bases y se descomponen a muy altas temperaturas (800-1000ºC).

Dadas sus características anteriormente citadas, este material ha sido utilizado en las décadas del ´40 al ´60 por gran cantidad de rubros industriales, como ser el de la construcción de edificios, la industria naval y la industria automotriz (en todas ellas como aislantes de tuberías y protección ignifuga). Su principal utilización, al día de hoy, sigue siendo el refuerzo estructural del fibrocemento, mediante su incorporación al momento de realizar la preparación. El asbesto ha sido utilizado en pinturas, tejas, paneles de aislamiento acústico, térmico, embragues, pastillas de freno, etc. En la década del ´70 se podía encontrar este producto en una increíble variedad de manufacturas, desde un crayón de dibujo a secadores de pelo eléctricos, incluyendo por ejemplo complejos sistemas de aislamiento térmico en portaaviones de primera generación.

En el año 1989, la EPA Norteamericana (Agencia de Protección Ambiental) prohibió nuevas utilizaciones del asbesto, permitiendo sin embargo su uso en actividades ya desarrolladas hasta entonces. Por lo tanto, su presencia en edificios u otro tipo de construcciones antiguas es muy común. Esto representa una seria indicación en relación a la utilización de EPI al participar en operaciones de rescate/evacuación o situaciones de supervivencia relacionadas con derrumbes, colapsos estructurales, u otro tipo de siniestros que puedan suspender éstas y otras partículas en el aire.

Básicamente cualquier manipulación, perturbación o degradación de un objeto que contiene asbesto, sea este un deposito natural o un producto manufacturado, podría hipotéticamente liberar sus fibras en el aire o agua. Estas fibras, al ser muy poco degradables, no se ven afectadas por el sol, o la humedad, manteniendo así sus propiedades y su nocividad. De esto se desprende que aquellas depositadas en el suelo no se verán modificadas por el paso del tiempo y permanecerán intactas por largos períodos. Las fibras de diámetro pequeño y las partículas pequeñas pueden permanecer suspendidas en el aire y así ser transportadas largas distancias por el viento y el agua antes de depositarse. Lógicamente, las fibras y partículas de mayor tamaño tienden a depositarse más rápido.

En particular, la OSHA recomienda la utilización de respiradores tanto full-face como media-máscara en combinación con filtros N95/100 como el mínimo nivel de protección necesario, dependiendo éstos del ambiente en el cual deban emplearse. (Pueden ser utilizados de igual forma, barbijos correctamente colocados, siendo necesarias las mismas prestaciones que los elementos anteriormente citados. Es importante aclarar, sin embargo, que su efectividad será mucho más breve y acotada que la de un respirador.) En notas anteriores, hemos comentado acerca de la necesidad de protección respiratoria. AQUÍ.

-Cuales son los primeros síntomas?

Es verdaderamente complicado arribar a un diagnostico medico en base a los síntomas, ya que estos pueden aparecer entre 20 y 50 años luego de la exposición, a pesar de ser estas enfermedades definitivamente provocadas por el amianto. En general, se comienza con cuadros de fatiga, tos, dificultad respiratoria, pérdida de peso, dolor abdominal/torácico y otros. Toda esta lista es verdaderamente inespecífica, por lo cual la mejor manera de prevenir enfermedades relacionadas con el asbesto consiste en respetar los protocolos de manipulación del mismo. (es decir, utilización de EPI, etc.).

-Enfermedades:

Básicamente, la exposición prolongada o intensa a una fuente de asbesto puede llegar a provocar dos enfermedades de características particulares, todas ellas profunda y exclusivamente relacionadas con la exposición al mismo, las cuales se enumeran a continuación:

Asbestosis:
Consiste en la formación de pequeñas “cicatrices” en el interior del pulmón, que altera la contractibilidad y funcionamiento del tejido original. Estas pequeñas lesiones impiden un correcto intercambio de gases, reduciendo así la capacidad de un individuo de utilizar el oxigeno inspirado. Esto genera un descenso en la saturación de hemoglobina del enfermo, derivando en una taquipnea (aumento de la frecuencia ventilatoria) que podría conducir a un marcado y progresivo cansancio de los músculos respiratorios. Este cuadro presenta una necesidad inmediata de oxigenoterapia y en algunas situaciones, ventilación asistida mediante un respirador. Eventualmente, puede evolucionar a cáncer de pulmón. No existe tratamiento para este cuadro, exceptuando el tratamiento de los síntomas: abundantes secreciones pulmonares, fatiga ventilatoria, tos crónica y dolor de pecho.

Mesotelioma pleural o peritoneal:
En este caso, nos encontramos frente a una versión mucho más específica de cáncer, comenzando este mismo en el tejido que recubre los pulmones (pleura) y los órganos abdominales (peritoneo). Este tipo de cáncer suele ser muy agresivo y avanzar de forma tórpida, teniendo el paciente entre 4 y 9 meses promedio de sobrevida sin tratamiento. Afecta estadísticamente más al hombre que a la mujer, por razones socio-laborales y la edad promedio para su diagnóstico es de 60 años. Nuevamente, su tratamiento es muy complejo. En la mayoría de los casos el diagnostico es tardío, habiendo sobrepasado el momento en el cual una cirugía sería beneficiosa. La quimioterapia y la radioterapia es el tratamiento de elección para este tipo de afecciones.

Es importante recalcar que todas las patologías relacionadas con asbesto se ven seriamente agravadas en pacientes fumadores. De hecho, la mortalidad en dichos pacientes es considerablemente mayor que en aquellos que no fuman.

Para mayor información recomendamos ingresar al sitio web del NCI (National Cancer Institute), quien cuenta con una versión del mismo traducido al español, para la comunidad hispano-parlante.

Recuerde en todos los casos de intervención en estructuras colapsadas, llevar consigo su equipamiento EPI para el caso.

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miércoles, 12 de mayo de 2010

Tecnología: Sondas inteligentes para rescate en avalanchas

Comienza la temporada invernal en Sudamérica y sin dudas una de las preocupaciones que atañe a patrulleros de esquí y rescatistas de montaña son los peligros potenciales que encierran los centros de esquí y poblados aledaños a zonas montañosas con peligro de avalancha.

No podemos pretender que los habitantes de una ciudad o poblado, lleven consigo un ARVA o bien posean un reflector RECCO entre sus ropas, pero sí en centros invernales de esquí y snowboard, éstos sistemas cada vez son más utilizados por entusiastas de deportes invernales quienes consientes de su seguridad personal no solo en actividades fuera de pista, sino también en circuitos tradicionales, están utilizando sistemas de detección pasivos y activos para este tipo de eventualidades.

Ahora, como profesional del rescate o esquiador, imagínese que uno de sus compañeros ah sido atrapado por una avalancha. El ARVA que usted lleva consigo lo ah ayudado a llegar al punto de localización de la víctima en minutos; su sonda de rescate penetra la nieve revuelta y súbitamente golpea algo solido y usted comienza frenéticamente a escavar para encontrarse finalmente con una roca o un tronco arrastrado por la avalancha.

Por suerte hace tan solo dos años, la empresa alemana ORTOVOX, pionera en sistemas ARVA desde hace 28 años; ah diseñado una sonda inteligente para avalanchas que reduce las posibilidades de equivocación a la hora de escavar en la nieve cuando los minutos realmente cuentan.

La sonda inteligente (Intelligent Probe) incluye un transceptor que alerta en forma audible cuando la misma se encuentra cerca de un ARVA, ergo, una víctima.

Al rotar la sección baja de la sonda, el sistema se enciende. Un receptor interno toma la señal de la víctima y un transceptor emite la señal cuando la sonda se encuentra dentro de los 50cm. de proximidad del ARVA. Esta pequeña distancia de recepción, lo ayudará a cavar en el lugar preciso donde la víctima fue enterrada y lo guiará lo más próximo a la zona superior del cuerpo de ella, para poder darle oxigeno rápidamente, ya que los ARVA suelen situarse en la zona superior del pecho dado el formato del arnés provisto.

La sonda inteligente es compatible con todas las frecuencias estándar de los receptores ARVA, es por ello que al recibir una señal positiva, ésta es enviada a un altavoz, el cual emite una serie de ¨Beeps¨, los cuales se tornan cada vez más constantes al aproximarse al ARVA.

La punta de 47cm. de la sonda inteligente solo pesa unos 114grs. gracias a su construcción en fibra de carbono. La misma se guarda de la misma manera que cualquier sonda convencional y puede ser adicionada a una serie de 9 sondas de la línea Ortovox compatibles con ésta (nosotros recomendamos las de fibra de carbono por su rigidez y bajo peso). Funciona con 2 baterías AAA, las cuales se insertan desenroscando la punta de aluminio de la sonda y éstas están protegidas del frio gracias a un aislante especial, para no perder energía en las pilas por las bajas temperaturas de operación.

La sonda inteligente cuesta alrededor de unos U$D 85.- dólares y se adiciona a las sondas Ortovox en segundos.

Por otra parte, este año la empresa austríaca PIEPS, lanzó una sonda de similares características llamada iProbe, la cual integra el sistema electrónico a un modelo específico de sonda.

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