miércoles, 1 de septiembre de 2010

Opinión: Cuando el deber no nos llama

Un tema muy controversial en todo el mundo y en especial en Latinoamérica es el que sucede muchas veces durante una catástrofe o emergencia determinada cuando organizaciones voluntarias de ayuda en catástrofes, socorrismo, rescate, etc. se auto convocan y asisten a un escenario de catástrofe sin ser requeridos.

Es claro que muchas ONG’s (organizaciones no gubernamentales) han nacido de la necesidad de proveer ayuda en países y lugares donde la ayuda oficial es escasa, operacionalmente pobre o directamente inexistente o ineficiente. Más claro aun es el hecho de que todos como voluntarios poseen un fuerte compromiso con esta causa ya que justamente como ONG’s, es la motivación personal y la buena voluntad la que motiva a estos individuos (los cuales no persiguen interés económico alguno) al presentarse a colaborar en un escenario de desastre determinado.

Es aquí donde justamente para comprender muchas de las acciones generales de ciertas organizaciones hay que ahondar un poco más en lo particular; en el individuo.

El rescatista es una persona por lo general pasional, abnegada, auto-motivada y de profundas convicciones y valores, ya que sería irrisorio pensar que un individuo estuviese dispuesto a ofrecer su tiempo, sus conocimientos y hasta realizar el sacrificio máximo de ofrendar su vida para salvar a otros sin todos estos valores presentes. Claro que también aquí, existe una clara y presente dicotomía en el perfil de algunos de estos individuos, la cual es pocas veces reconocida por muchas entidades a la hora de reclutar nuevos integrantes.

Existen muchos nombres a nivel mundial para estos individuos; en el idioma inglés por ejemplo, se los denomina ¨Ambulance Chasers¨ (Perseguidores de Ambulancias, referidos a todos los que corren detrás de cualquier emergencia) o ¨Gung-Ho´s¨ (Algo así como una especie de inconsciente que corre todos los riesgos sin medir consecuencias). No sé en español cuál sería la mejor palabra para denominar a estos casos, pero nosotros en la jerga los denominamos ¨Rambos¨ y creo que todos conocen y sabrán entender los porqués.

Muchas veces motivados por la falta de experiencia, la juventud, la búsqueda de adrenalina, la emoción de enfrentar a lo desconocido, lo nuevo y el peor y más patético de los casos; la búsqueda de reconocimiento y fama; muchos individuos empujan a otros a acudir a una misión determinada. Esto puede ser evitado gracias a la rápida identificación de este tipo de personajes por parte de los directivos de una organización. El problema más grave es cuando los propios líderes de una ONG poseen esta actitud de ¨Rambo¨; en esos casos arrastrando a personas de buena voluntad que por desconocimiento pueden aun más arriesgar sus vidas y su currículo personal al operar con estas entidades.

Volviendo al tema general y en entidades e individuos consientes, es necesario aprender una palabra que muchos no pueden siquiera esbozar: NO. Saber decir ¨NO¨, es un acto de total profesionalismo, experiencia y sabiduría que se expresa tan solo con esas dos letras.

Empujados por el llamado al deber y los demás factores citados anteriormente, muchos líderes no logran identificar las amenazas, la falta o carencia de materiales o recursos humanos, (además de otros factores) y se lanzan al juego del azar a sabiendas (o por inconsciencia) de cuáles pueden ser los resultados de una misión determinada.

Saber identificar el tipo de requerimiento (emergencia/misión) es crucial para todas las organizaciones, pero también es crucial identificar las capacidades propias para poder responder a tal. Un cuadro de situación claro, no significa la capacidad para responder a él.

Saber decir que no a un llamado de emergencia, da el pié a que otras entidades gubernamentales o ONG´s con mayor capacidad puedan ser requeridas. Esto evita una pérdida de tiempo para la emergencia en sí, las victimas y sobre todo su organización, ya que usted como líder pone en riesgo más que su reputación, la vida de sus subalternos.

Hay innumerables casos de rescate que han terminado en tragedias no solo para las víctimas, sino para los equipos de rescate. Todos corremos riesgos, pero como profesionales, todos deben ser calculados.

El presentarse en un escenario de catástrofe determinado sin ser invitado o requerido por un organismo oficial o bien otra ONG, puede originar desde problemas serios a nivel legal (Ej. Entorpecer el accionar de una fuerza pública, etc.), como así también crear confusión o utilizar medios logísticos escasos para sustentar sus propias operaciones, siendo usted y su equipo, una carga más para dicha misión. La presentación espontanea solo debe realizarse en los casos donde por cuestiones geográficas o conocimiento previo de la carencia de determinado servicio de rescate es totalmente nulo o bien por la cercanía y velocidad de respuesta de su equipo para emplazarse en el lugar; en todos los casos, con los medios necesarios para poder responder a la emergencia. Esto no es un tema ajeno a otro artículo que posteásemos meses atrás sobre ¨Rescate. Trabajamos o Jugamos?¨.

Si usted evalúa que sus capacidades son vitales o pueden ayudar en una misión determinada y posee conocimiento de que una fuerza viva (Ej. Policía, Bomberos, Defensa Civil, Ejercito, etc.) se encuentra ya en el escenario, contáctese con los líderes de esas unidades y ofrezca su ayuda antes de emplazarse en el teatro de operaciones.

Recuerde como operador sus responsabilidades, sus conocimientos y sus capacidades. Como líder, interprete correctamente el cuadro de situación, aplique los mismos conceptos que sus operadores y sepa liderar a su unidad hacia un escenario calculado y sobre todas las cosas nunca; pero nunca, confunda ¨Voluntad¨ con ¨Capacidad¨…

Inst. Facundo García
Capitán / Comité Directivo
GOER

©2010 GOER
Licencia de Creative Commons

16 comentarios:

Alejandro DeSantis dijo...

Es verdad que los líderes de algunas ONG’s se creen los únicos que pueden dar respuestas a determinados eventos sin la logística ni la operatividad necesaria. Dicen -"Nos convocan a un alud y bueno vamos… somos voluntarios… aunque solo contemos con una cucharita vamos a rescatar igual....¨ Estos no miden los factores de riesgo ni propios ni de su grupo y se jactan de -¨....y fuimos a una catástrofe, pero no sabes... nos pasamos... fue una experiencia... ha y las fotos que sacamos...¨- Estos mismos líderes por figurar ponen en riesgo su grupo. Regla fundamental de rescatismo/socorrismo es NO SER LA SEGUNDA VICTIMA y no se puede actuar si no se dispone del equipo necesario para la intervención en la emergencia.

Dario Rizzo dijo...

Estoy en un total acuerdo con este articulo y te felicito Facundo a vos y al GOER por tu trabajo en elaborar esta nota. Como bien decís, un líder no nunca expone a su personal. Algunas personas que llegaron a ser líderes y/o Coordinadores, Jefes, Directores Operativos, llegaron sin saber que es más fácil recibir ordenes que darlas (porque son responsables de las victimas, de los equipos y de su personal en el caso de un rescate) Su mirada tiene que ser macro o micro y algo básico es el diagnóstico, reconocimiento, relevamiento o como lo quieras llamar, para que nadie se emplace o ingrese a una zona que no es segura. Y por último confunden voluntariado que es el que se pone al ¨servicio de los objetivos de las instituciones¨ y no a las propias; es decir quienes la dirigen: Los líderes.
Muy bueno el blog y como siempre la mirada objetiva de la realidad.

Alejandro DeSantis dijo...

Es verdad Darío, muchos confunden voluntad de colaboración con estupidez ya que la capacidad que tienen es obsoleta, o algunos se creen "el mesías " y arman códigos de procedimientos o estrategias de trabajo según como están regulados por la ironía de institución a la que representan. Igualmente aca en la Argentina, vos sabes que para que un ministerio declare un emergencia nacional vos sabes que estas emergencias se declaran políticamente.- Y que como aún tenemos un gobierno federal, cada provincia dicta y se rige por sus propias leyes hasta la Capital Federal hoy llamada Cuidad Autónoma de Buenos Aires.

Anónimo dijo...

Facundo como ya lo dije antes, muy bueno el articulo. Muchas veces he pensando que algunas personas nacen como líderes y otras se forman a lo largo de la experiencia de vida. Yo hasta no hace mucho si me llamaban para ir a una emergencia, no lo pensaba dos veces. El conocer lideres centrados que me demostraron y mostraron lo equivocado que estaba, el “comandante” me llevaron a poner los pies en la tierra y pensar antes de hacer. Como dice Alejandro DeSantis uno no debe convertirse en la segunda víctima y para eso no solamente “El Líder” debe tener dos dedos de frente sino también su equipo.


Alejandro Pertusi

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo, presisamente deje mi voluntariado por que desgraciadamente mi equipo de trabajo estaba lleno de Rambos.
Dejar ir vidas por negligencia es una falta que no puede quedar impune.
Exelente articulo.

Atte. Jimmy

Marcel S. dijo...

En todo lo que hacemos como rescatistas arriesgamos algo o alguien. Cuando decir que no, siempre va a ser la eterna pregunta.

Gaston Larrain dijo...

Conozco tantos ¨rambos¨ en el tema de rescate... Especialmente giles que piensan que los grupos de rescate y socorrismo, tienen que ser cuarteles militares en vez de ongs donde todos lleven la misma camiseta puesta.
exelente articulo y mis felicitaciones al instructor facundo garcia quien no tengo el honor de conocer, pero veo que por sus articulos realmente es un lider de aquellos y sabe mucho del tema. gracias por compartir gratuitamente sus conocimientos.
un abrazo grande desde Cordoba capital.

Laura Tomassi dijo...

EXCELENTE ARTICULO DONDE UNA VEZ MAS SE NOTA NO SOLO EL NIVEL DE CONOCIMIENTOS QUE EL GOER TIENE, SINO LAS CAPACIDADES DE LIDERAZGO ANTE CUALQUIER MISION. SON UNOS GRSOS EN MAYUSCULA!

SAR PERÚ dijo...

Felicitaciones, muy claro y acertada su opinión. Los felicito.

SAR PERÚ dijo...

Felicitaciones !!! Muy acertado y bueno este articulo, los felicito por la excelente información que nos comparten.

Anónimo dijo...

Un claro ejemplo me toco observar cuando era adolescente, se habia producido un incendio de unas casas de madera al interior de un sitio eriazo, pasaban los minutos y se escuchaba a lo lejos y acercandose las sirenas de los carros de bomberos, el humo era visible desde lejos, luego aparece un automovil pequeño, y raudo se baja un voluntario de bomberos con su casaca y casco en las manos, para la gente que observaba o ayudaba en algo por la situación que se vivia, fue como ver a SUPERMAN, empezaron a ordenar a gritos al voluntario que ingresara al sitio del incendio, El se puso su Casaca y su Casco y vio que no podia hacer nada hasta que llegara su compañia de bomberos, por tanto tuvo que salir arrancando del lugar, lo minimo que le gritaron fue Cobarde, &%&%$ y otras cosas, la gente no entendia en ese momento que el voluntario tiene que tener sus medios para atacar al fuego, menos mal que los carros llegaron mas o menos a tiempo, sino el voluntario pudo haber sido atacado por la gente.

Anónimo dijo...

muy buenas opiniones de los colegas yo tambien he dejado de pertenecer a una institucion por ver en propias intervenciones de fuego y rescate mucha negligencia por jerarquias pudiendo hacerlas bien y de gente de guardia que recibe el llamado pidiendo auxilio y dando aviso de fuego y estas personas derivan en varias oportunidades mal el qth poniendo en riesgo la dotacion cuando llega al qth con agresiones de la gente del lugar, lo que comento es verdad porque he estado presente como dotacion en esas oportunidades... por suerte son pocas personas las que son negligentes y algunos son de jeraquia tales como jefe por eso uno no puede crecer y sugerir desde ya un abrazo al goer por su aporte profesional dia a dia

FBA dijo...

Muy bueno el artículo! No sea un rescatista rescatado!

Anónimo dijo...

buen informe... igual que muchos otros... sigan así.!!

Anónimo dijo...

Tal cual, totalmente de acuerdo, no hay que olvidar que primero, segundo y tercero estamos nosotros (el "yo" primero).
Saludos y gracias por compartir sus conocimientos y opiniones.

Anónimo dijo...

Tal cual, totalmente de acuerdo, no hay que olvidar que primero, segundo y tercero estamos nosotros (el "yo" primero).
Saludos y gracias por compartir sus conocimientos y opiniones.