lunes, 1 de agosto de 2011

Técnica: Rescate con Helicópteros: Man-wire ó McGuire?


Existen casos en los que un helicóptero durante una operación de rescate no puede aterrizar, posar alguno de sus estribos o ruedas, o bien acercarse lo suficientemente al suelo para poder evacuar o extraer a una o varias personas. La limitación está asociada principalmente al espacio libre que requiere el rotor principal para girar y mantener la sustentación estacionaria o ¨hovering¨ en el lugar.

Para esos casos y cuando el helicóptero no posee malacate o grúa, la alternativa puede ser extraer al rescatado enganchándolo al final de una cuerda, llevándolo así colgado o eslingado hasta un lugar cercano y seguro donde el helicóptero pueda aterrizar y el rescatado pueda abordar la aeronave. Los elementos y la longitud dependen del equipo disponible y la premura de la situación.

Desde que aprendimos el trabajo y luego de participar muchos años en operaciones de rescate con helicópteros; acuñadas en el seno del Grupo de Rescate Venezuela (GRV) como ¨Helitáctica¨, todavía escucho referirse a la técnica de extracción como ¨Man-wire¨; sin embargo el nombre correcto es “McGuire”; en honor a quién la inventó. En este artículo profundizaremos un poco más en la técnica y daremos algunas recomendaciones.


Origen

La sencilla pero arriesgada técnica lleva el nombre del Sargento Mayor Charles T. McGuire, miembro del Proyecto DELTA de las Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos, que actuaron durante la guerra de Vietnam.

La misión primordial del Proyecto Delta consistía en realizar reconocimientos dentro del territorio enemigo. Para ello los equipos de reconocimiento eran insertados y extraídos con el apoyo de los legendarios Helicópteros Bell UH-1D/H. Cuando un equipo de reconocimiento se encontraba asediado por el enemigo, se requería usualmente una extracción de emergencia y esa extracción se hacía muy a menudo con una ¨escala¨ o escalera de aluminio (este método pionero sigue aun en utilización con escaleras sintéticas más compactas y livianas) utilizando “The McGuire Rig” (o ¨Aparejo McGuire¨ en español).

El sistema consistía en una cuerda de 45 a 60 metros de longitud con una cinta enganchada al final de ella en forma de silla o hamaca, a su vez con dos lazos más pequeños a manera de manijas. El soldado extraído debía sostenerse agarrándose de estas dos cintas y debía entrar por sus propios medios a la anilla principal. Este sistema fué probado por primera vez por el 145th. Aviation Platoon y se podían colocar hasta cuatro de estos dispositivos para izar a 4 soldados al mismo tiempo.




El aparejo McGuire (McGuire Rig) era simplemente una cinta de nylon de 15’ x 3” (Tipo A7A) unida en forma de una gran asa de tal manera que fuera suficiente para que un hombre se sentara en ella y con un loop más pequeño cosido a la cinta A7A para prevenir que una persona herida o inconsciente se callera. El tope de la cinta A7A estaba atada al final de una cuerda de nylon de 40 metros por 12mm. que era almacenada en el lado izquierdo del helicóptero dentro de un conteiner Griswold (una especie de bolsa marinera o petate de lona de algodón muy gruesa)

El primer rival que tuvo que enfrentar la técnica de los anillos McGuire fueron su contraparte, la técnica STABO.

La técnica STABO (aun utilizada hoy en día por las Fuerzas Especiales) es donde una especie de arnés cosido y confeccionado también con cintas de nylon, parecidos a los arneses de paracaidismo debían ser llevados por los soldados permanentemente o colocárselos antes de ser extraídos con las cuerdas y luego de ser izados del suelo, los soldados debían tomarse de los hombros para adquirir la posición ¨STABO¨ que hacía más fácil mantener el balance de los extraídos por parte del piloto de la aeronave. Sin embargo los Aparejos McGuire poseían otras ventajas sobre el STABO, al ir a bordo del helicóptero y eran más sencillos, más baratos y muy efectivos; pero a su vez más inseguros en la sujeción del soldado.


Uso Actual y Modalidades

Al terminar la guerra de Vietnam los helicópteros no solo se habían convertido en los nuevos caballos de batalla para incursionar en territorio enemigo, también se habían convertido en las aeronaves ideales para realizar misiones de búsqueda y el rescate (CSAR) de soldados heridos y pilotos derribados. Es entonces donde la técnica McGuire se hizo muy popular y fué muy utilizada.

En 1971 varios miembros del GRV participaron con miembros de la Fuerza Aérea Venezolana en un curso de rescate dictado por personal de los “Boinas Verdes” de las Fuerzas Especiales Estadounidenses y aprendieron muchas de las técnicas de acceso y extracción desarrolladas durante el conflicto bélico de Vietnam.

Desde entonces, dentro de los cursos de operaciones especiales helitransportadas y en operaciones reales de rescate, el McGuire se ha utilizado como método rápido y sencillo para la extracción de personas, rescatistas y victimas cuando el helicóptero no puede aterrizar, acercarse lo suficiente al suelo para ser abordado o no tiene sentido construir un helipunto o helipuerto.

En la actualidad se utilizan preferiblemente arneses, cuerdas y mosquetones; equipo de escalada diseñado especialmente para soportar con seguridad caídas y tensiones. De esa manera se puede extraer desde un lesionado grave en una camilla, personas sin ningún tipo de conocimientos y por supuesto, personal de rescate que haya sido capacitado en la técnica. A esta técnica se la denomina hoy en día ¨Cuerda Fija¨ o ¨Long Line¨

La cantidad de personas que pueden ser extraídos en cada vuelo depende principalmente del tipo de helicóptero que realizará el rescate. En helicópteros pequeños, tipo Bell 205, Hughes 500, BO 105, es recomendable hacerlo solo con una o dos personas. Tratando siempre de equilibrar el peso y manteniendo el punto de anclaje en el centro de gravedad del helicóptero. Cuando no hay arneses, ni con que improvisarlos, la extracción mediante McGuire es posible con solo una buena cuerda y saber hacer correctamente algunos nudos.

En caso de necesitar extraer varias personas a la vez y no poseer equipo, se pueden usar una serie de nudos en la misma cuerda para sujetar a las personas. En numerosos entrenamientos hemos extraído hasta ocho personas con helicópteros un poco más potentes como el UH-1D o Bell 212.

Algunas Precauciones y Recomendaciones

La capacitación y experiencia del piloto es fundamental. Cualquier piloto de rescate o un piloto que vaya a realizar un rescate utilizando la técnica debe estar familiarizado y haber practicado abundantemente con carga externa antes de realizarlo con una persona.

El tamaño, potencia y maniobrabilidad de la máquina es otro de los limitantes. No todos los helicópteros tienen la misma potencia, capacidad de carga y maniobrabilidad. Además, la existencia del gancho de eslinga o un punto de anclaje puede representar también un factor que facilite o dificulte la operación. Por ello es recomendable realizar la operación con helicópteros medianos, de rotor semirrígido y con la menor carga a bordo posible. Por ejemplo los MD 530, Bell 407, BK 117 entre otros.

Los factores meteorológicos y topográficos como la altitud, vegetación, vientos y nubosidad pueden representar riesgos importantes para ejecutar la operación. Por ello debe tratarse de realizar la extracción en los momentos de menor turbulencia, mayor visibilidad y hacerlo desde donde la vegetación o el mismo terreno representen los menores obstáculos contra los cuales puedan colisionar los rescatados y/o la máquina al realizar esta maniobra.


Tipo de cuerdas y longitud

Las cuerdas de escalada son lo mejor para realizar la extracción. Pueden ir enrolladas a bordo y desplegarse en caso de ser necesario dentro de un saco o bolsa. El diámetro puede ser variable (9, 10, 10,5, 11, 12 o 13mm). Lo importante es que resistan ampliamente el peso que van a soportar. En cuanto a la longitud, lo más recomendable es que sea lo menos larga posible. Una buena longitud es cuando se asemeja al diámetro del rotor principal, sin embargo todo depende de la posibilidad de que el final de la cuerda pueda ser alcanzado por los rescatados o rescatistas. Cuanto más larga más difícil será para la tripulación calcular la profundidad y maniobrar el helicóptero adecuadamente.

Durante el traslado, la velocidad del vuelo no debería ser muy baja ni excesivamente rápida. Preferiblemente entre los 15 y 40 nudos.

Una situación que se puede presentar en la salida y en la llegada de un McGuire es la oscilación o péndulo de las personas eslingadas. Si el movimiento es excesivo puede llegar a comprometer la estabilidad de la aeronave y/o golpear a las personas con algún obstáculo o con el propio terreno. Para evitar esto, el piloto debe procurar izar o a descender aumentando o reduciendo (según corresponda) progresivamente la velocidad horizontal. Además de esto los giros deben hacerse suavemente. Si se llega a presentar el penduléo, una forma de reducirlo es aumentar significativamente la potencia y efectuar un ascenso corto y rápido. El movimiento hacia arriba reduce notablemente la oscilación.

Para finalizar se recomienda que las personas que son extraídas estén unidas entre sí, por ejemplo con una cinta o cuerda, además agarradas de los antebrazos u hombros (como en la técnica STABO). Mirando hacia adelante y tratando que sus brazos y piernas se enfrenten de la misma manera al viento, de tal manera que no las haga girar y la cuerda no se enrolle en sí misma.

La técnica siempre debe ser orientada y supervisada por un profesional en operaciones helitransportadas, quien a bordo del helicóptero le va indicando al piloto lo que debe hacer, estando pendiente de lo que pasa debajo de la aeronave y garantizando también el éxito de la extracción.

Fuente: Manuel Bazzani (Especialista en HeliSAR)
Adaptación de texto y contenídos: GOER


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1 comentario:

David Barrios dijo...

Excelente tu publicación Manuel. Lamentablemente en la actualidad y por ignorancia se sigue usando el término de Man Wire como "Hombre Guaya". David Barrios. Saludos