Dentro de estos anclajes, podemos nombrar a arboles y rocas como elementos de anclaje natural a nivel agreste y columnas de concreto y estructuras de acero a nivel urbano /industrial.
En cualquier situación donde debamos colocar uno de estos, debemos tener siempre en cuenta los tres conceptos básicos de colocación de un descuelgue:
1- Fuerza Estructural: Evaluación de la integridad de la estructura buscando puntos débiles, roturas, fisuras, oxido, corrosión, torsión, desplazamiento o quiebre de la misma, perdiendo ésta la capacidad de sustentar la carga a la cual va a ser sometida.
2- Rozamiento / Bordes Cortantes: Búsqueda de bordes, aristas, salientes o elementos que puedan someter excesivamente al roce o al corte a las fibras de la eslinga o cuerda que utilicemos para rodear dicha estructura.
3- Angulo de fuga u orientación del descuelgue: Al emplazar o rodear una estructura es importante orientar hacia el punto de fuga o carga la eslinga o elemento de descuelgue. Esto es para que el mismo trabaje en forma direccional a la carga, evitando que este gire, roce o bien trabaje en forma inadecuada. Además de esto, es importante emplazar el descuelgue lo más cerca de la base del anclaje para evitar ejercer un brazo de palanca excesivo sobre el mismo.
Claro que existen varios tipos de descuelgues que podemos utilizar, tales como cadenas, descuelgues industriales, cintas reforzadas y hasta kits ya preparados para este menester; todos elementos muy resistentes pero muchas veces dado el volumen y el peso, estos son imposibles de ser acarreados durante una misión. Es por ello que al utilizar cuerdas o eslingas, es muy importante comprender que la colocación de las mismas dependiendo el cruce de estas, pueden perder resistencia nominal al estas ser sometidas al apalancamiento, un fantasma ya conocido en la construcción de un triángulo de fuerza.

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1 comentario:
Para un descuelgue con cuerda, ¿conviene que la misma sea dinámica o semiestática?
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